El responsable de Digitalización de UGT, José Varela, ha afirmado que “resulta primordial dar forma a nuevos modelos educativos que, en lugar de formar en la tradicional dicotomía entre Ciencias y Humanidades, forme en dos aspectos transversales desde la infancia: contenidos de orden técnico digital y aquellos referidos a la creatividad, innovación, liderazgo, comunicación o empatía”.

José Varela ha realizado estas declaraciones durante la jornada de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) “Haciendo lo digital inclusivo: el futuro de la educación y el trabajo”, donde ha señalado, además, que es imprescindible “crear una comunicación continua en mesas de trabajo entre empresa y academia, al objeto de los estudios académicos y la profesión se retroalimenten y alcance más allá de los estudios de graduación”.

“Según la OCDE, el 45 de los españoles no dispone de competencias digitales básicas”, ha manifestado. “Y Eurostat nos dice que solo un 14% de los trabajadores españoles maneja 5 de las 10 actividades más comunes de Internet …por un 27% de los británicos”. A pesar de esto, “el 77,4% de las empresas españolas no proporcionan actividades formativas en competencias digitales a sus empleados; sólo el 3,4% de las PYMES da formación TIC a sus trabajadores; y sólo el 10% de los adultos españoles se forma a día de hoy, por debajo de la media europea”.

Una realidad que hace que España sea uno de los pocos países de Europa en donde la formación de los trabajadores se hace más por medios de autoestudio que por formación en las empresas, lo que nos coloca en el puesto 104 del mundo en inversión en formación y desarrollo de los empleados por parte de las empresas, a la altura de potencias económicas tan punteras como Madagascar o Uganda.

Nos jugamos el futuro
 
Para José Varela, “hay que formar a nuestros trabajadores en competencias digitales desde la etapa formativa educacional. El 90% de los puestos de trabajo necesitará de competencias digitales para el desempeño de su trabajo diario, y el 54% de los trabajadores deberá mejorar su capacitación en el próximo lustro y, en su mayoría, necesitará 6 meses para conseguirlo”.

Por ello, ha recordado la propuesta de UGT para conformar un Derecho a la Formación Continua Profesional en el puesto de trabajo, “en la que pasemos de 40 horas a un modelo de 32 y 8, en donde estás últimas se dediquen exclusivamente a la formación en el puesto de trabajo”.

Más financiación e implicación de las administraciones y las empresas

Para poder conseguirlo, además de cambiar el modelo educativo a uno adaptado a la revolución tecnológica, el responsable de Digitalización de UGT ha afirmado que es necesaria una financiación suficiente. “El Ministerio de Trabajo acumula 2.000 millones sin gastar en formación desde 2015. Pero las empresas tampoco pueden escurrir el bulto: si quieren competir tendrán que entender que, o forman a sus empleados, o no podrán competir en el mercado a corto plazo”.

Todo ello superando unos obstáculos como “mayor sensibilización, conocimiento, liderazgo político e implicación de empresas y los organismos públicos. El impacto positivo de la formación digital en la productividad de una empresa es sensiblemente mayor que el uso de redes de alta velocidad, las mejores regulatorias o la misma financiación. Por ejemplo, una adecuada recualificación de los empleados mejora la productividad de una empresa en casi un 4%, doblando al impacto de la financiación”.

Además, “si se duplicase la tasa de los profesionales que desarrollarán habilidades digitales, la cuota de los trabajos con riesgo de ser totalmente automatizados se reduciría en más de la mitad”.